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Despenalización del trabajo sexual en Nueva Zelanda: su historia e impacto

La experiencia de Nueva Zelanda de despenalización del trabajo sexual ofrece una alternativa práctica al frecuentemente citado Modelo Sueco. ¿Podría apuntar a una forma de avanzar más general? English

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El «modelo sueco» en la política de prostitución penaliza la compra de servicios sexuales bajo la creencia de que solo se puede proteger a las trabajadoras sexuales terminando con la demanda. Países como Suecia, Irlanda del Norte y Noruega han adoptado este modelo, y la cobertura de los medios de comunicación con frecuencia cita el enfoque de forma positiva. Organizaciones feministas como la Coalición Contra la Trata de Mujeres («CATW», por sus siglas en inglés) y el Grupo de Presión de Mujeres Europeas también promueven este enfoque. Su postura es que el trabajo sexual contribuye a la violencia contra las mujeres, ya que fomenta la deshumanización de la mujer y las ideas de privilegio masculinas.

Las trabajadoras sexuales, sin embargo, creen que el modelo sueco pone sus vidas en riesgo y menoscaba sus derechos humanos. Si bien existen críticas a este modelo, es raro encontrar cobertura del mismo sobre la base de evidencia empírica y auténticas experiencias de vida alternativas. Desde el 2003 la sociedad neozelandesa ha experimentado silenciosamente un exitoso modelo radicalmente diferente y singularmente tolerante que despenaliza el trabajo sexual.