
The Anti-Slavery Society Convention, 1840 by Benjamin Haydon. Wikimedia Commons.
A principios de los años 90, el debate sobre la trata de personas se limitaba a un puñado de feministas y giraba en torno a definir la «trata de mujeres» como un caso de migración laboral o de «esclavitud sexual femenina». Dos décadas después, el tema se ha convertido en una palabra familiar e implica un debate más complicado. Dentro de este aumento de atención a la trata de personas y a la esclavitud, se puede discernir una convergencia entre algunas de las campañas más resonantes y notables, que se asemeja alarmantemente a una nueva versión de la «carga del hombre blanco».