
Mauricio Macri saludando sus partidarios tras el discurso sobre el estado de la nación. 1 de marzo de 2016. Foto AP / Victor R. Caivano.
La victoria de Mauricio Macri en Argentina se vio como un acontecimiento muy positivo por parte de los principales medios internacionales y los exponentes de la escena política mundial como the Economist, que habló de “un distanciamiento del populismo”. Su reciente decisión de emitir 16,5 mil millones en bonos al mercado internacional para poder pagar los llamados “fondos buitre”, se vio como una señal de que el país estaba yendo en la dirección correcta, supuestamente acabando su larga lucha contra la deuda. No obstante, esta versión tan optimista del proyecto de Macri muchas veces ignora las duras consecuencias de sus reformas neoliberales, así como los alarmantes signos de autoritarismo que ya son evidentes en la manera en que su gobierno trata a la oposición política y social. A principios de abril se reveló que Macri había sido mencionado en los Papeles de Panamá, lo que provocó reacciones inmediatas por parte de sectores populares. A pesar de las celebraciones iniciales parece que al nuevo presidente argentino le espera un camino lleno de sobresaltos y dificultades.
En una oportunidad clarificar la situación, Giorgos Katsambekis habla con la investigadora argentina Paula Biglieri.