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La imagen de Micaela empapeló las redes sociales. Desde las fotos ella sonríe, juega con los chicos de Villa Mandarina, pinta un mural, marcha por los 30 mil desaparecidos, viste una remera que dice #NiUnaMenos. La buscaban desde hace una semana la familia, las amigas, los compañeros de militancia. Cada día que pasó trajo un indicio: las cámaras de seguridad de un boliche, los mensajes del celular, una sandalia, el pantalón, las llaves. Hoy apareció su cuerpo semienterrado cerca de la ruta 12, en Gualeguay. La esperanza se volvió furia. A esta hora, en las plazas del país, cientos piden justicia.
