
Marcha de Estudiantes en Colombia. Fuente: Wikimedia
Se calcula que Colombia arrastra un déficit histórico de más de 1.000 millones de dólares, y eso es solo la punta del iceberg de un fenómeno de desidia y desprecio histórico a la inversión en calidad educativa pública de unas élites políticas que, en el fondo, solo creen en la educación privada como instrumento para perpetuar el clasismo, los privilegios y la desigualdad, y así bloquear el ascensor social.
Así, este paro nacional estudiantil no es un capricho, sino que responde a una deuda histórica acumulada durante más de 25 años. Pero ahora, la movilización de los jóvenes parece haber logrado poner contra las cuerdas al gobierno de Iván Duque cuando cumple apenas 100 días en la presidencia.